La palabra evento se deriva del latín eventus, término utilizado en la antigüedad para referirse a cualquier acontecimiento o suceso imprevisto o de realización incierta. En la actualidad se utiliza para referirse a cualquier suceso importante. Con el paso de los años muchas organizaciones y empresas se han introducido en el campo de la organización de todo tipo de eventos. Sin embargo, organizar un evento por más sencillo que sea no es tarea fácil y lograr que este sea memorable y exitoso, es inclusive más difícil. Cuando nos disponemos a planificar un evento hacemos una visualización general del mismo, lanzamos una lluvia de ideas para ser innovadores y memorables para nuestros invitados. Para llevar a cabo una actividad, existen diversos propósitos tales como el lanzamiento de un nuevo producto o servicio para agradar a clientes o afines, pero al fin de cuentas nuestro propósito final es la imagen que proyectamos de nosotros mismos o de nuestra empresa. Un punto muy importante para lograr que ese evento sea memorable es elegir la fecha correcta, tomando en cuenta, en primer lugar, que no concuerde con otras actividades del mismo sector.